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Mostrando las entradas etiquetadas como Novela negra

Cortafuegos, una novela de Henning Mankell, el padre literario del inspector Wallander

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  Cortafuegos fue la primera novela de Henning Mankell que comenté en el programa de televisión que tenía en una emisora insular y creo que fue la primera que leí del escritor sueco. Tras la experiencia que fue tan sorprendente como agradable leí todas sus obras. Los comienzos de Mankell que nació en Estocolmo en el año 1948 estuvieron ligados al teatro, ámbito en el que comenzó a trabajar a finales de los años sesenta y en el que destacó como dramaturgo y director, y así se le conocía en su Suecia natal. En el año 1972, Mankell decidió viajar a África, y se produjo un flechazo inopinado pero intenso. El propio autor confiesa, o por mejor decir, reconoce que desde el momento en que llegó a tierras africanas se sintió como en casa. Fue allí donde intensificó su trabajo como autor teatral y como director de compañías especialmente en Mozambique, donde se convirtió en el director del Teatro Avenida de Maputo. Pero ese trabajo con ser importante no lo hacía conocido más allá de las...

A la rica receta negra IX: El arroz con verduras de Carvalho.

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Hace diez días en la VIII entrega de esta especie de sección que titulo “A la rica receta negra” y que, como bien saben los más fieles de mis lectores, está dedicada a recoger algunos de los platos que aparecen en alguna novela negra y su correspondiente receta, hablaba de la paella de Maigret, una receta que ponía a nuestra disposición el ciudadano francés y prestigioso crítico gastronómico Robert J. Courtine. Conste que recogí esta receta porque personalmente me parecía un auténtico disparate culinario por mucho prestigio que tenga el crítico de marras y por muy francés que sea, que ya se sabe que hablando de cocina, bueno de cocina y de muchas otras cosas, los franceses entienden que son los maestros del cotarro. Pues a pesar de todo ello y, haya la verdad que haya en lo que afirman nuestros vecinos los galos sobre su maestría, habrá que reconocer que al mejor escribano se le escapa un borrón y si no se lo creen ustedes ahí está Monsieur Courtine y su peculiar paella para demostra...